
Sólo por hoy voy a ser feliz porque el día de mañana tal vez ya no esté.
Por eso sólo un día a la vez...
No me aferrro, si me regalas dos horas de tu tiempo las disfrturo al máximo y al día siguiente no recuerdo nada... Viviendo así no da tiempo de presiones, peleas ni miedo a lo que pasará mañana.
Es tan corta la coincidencia que los fantasmas de la incertidumbre y el temor no tienen espacio para instalarse.
Espacios fugaces y eternos a la vez, donde las caricias como gotas de lluvia resbalan por la piel, sin pudor y se pierden en lo más profundo de nuestro sentir...
Entre la tibieza y humedad nos sumergiremos en un mareo intenso, como, cuando de niños nos columpiábamos, la emoción-miedo de la altura pero el deseo alegre de no bajar...
Sólo es abandonarnos, sentir, volar... Sólo por hoy...

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